Del agua a la bici, de la bici a la carrera a pie. De la carrera a pie a la meta. De la meta al descanso. Del descanso a la actividad. De la actividad a la extenuación. De un esfuerzo a una recompensa. De una ilusión a la siguiente. De luchar contra las adversidades a derrotarlas. De un trabajo a otro trabajo. De una cosa a la otra. Y suma y sigue. Y el ciclo vuelve a comenzar.
Sólo nos damos cuenta de lo que hemos vivimos cuando estamos en periodos de cambio porque es el momento en que dejamos algo atrás para volver a atrevernos.
Lunes, vuelta al trabajo, reaprender. Nuevas creaciones, sitio web aún no funcional. Amor en mi vida. Tendinitis desapareciendo… conociéndo el ciclismo un poco más.
Suenan pistones subiendo y bajando, como en una máquina de vapor que arranca y coje empuje.